Lo que ves es lo que oyes

Cuando juegas a un juego que requiere reflejos rápidos, ¡el tiempo que transcurre entre oír un sonido y ver el efecto que tiene en el personaje del jugador puede cambiar el curso del juego! Los ingenieros de EPOS profundizan mucho en este aspecto para minimizar la latencia.

Los jugadores experimentados, especialmente los que juegan de forma competitiva, te dirán que los mayores problemas que interfieren con su disfrute suelen deberse a una característica de los sistemas conocidos como “latencia”, el retardo de tiempo entre el momento en que se desencadena algo y el momento en que se observa.

Por ejemplo, todas las conexiones a Internet sufren latencia: la cantidad de tiempo que tarda un paquete de información en enviarse desde un lugar y recibirse en otro. Los controladores de los juegos también pueden sufrir latencia: el tiempo que transcurre entre pulsar un botón y ver cómo se produce la acción en la pantalla. Incluso hay latencia en las pantallas a las que nos conectamos, especialmente si no tienen un “modo de juego” de baja latencia: el televisor puede tener sus propios sistemas de procesamiento de imágenes que introduzcan un retardo en la señal.

Lo mismo sucede con los sistemas de audio, así como con las conexiones inalámbricas, que son famosas por ello. Las conexiones de audio Bluetooth clásicas tienen una latencia de hasta 200 milisegundos (una quinta parte de un segundo). Si esto se combina con los otros pequeños retardos de procesamiento de la cadena (la pulsación del botón en el juego, la activación del audio y la llegada del audio al receptor Bluetooth), puede haber un retardo muy perceptible entre lo que se ve (el destello) y lo que se oye (la explosión).




Ilustración: De la imagen al audio



La latencia no importa cuando escuchas audio no interactivo, por lo que los auriculares Bluetooth pueden ser ideales para escuchar tu podcast favorito a pesar de su alta latencia. Cuando se trata de un vídeo lineal, como una película, puedes introducir un retardo en las imágenes para sincronizarlas con el audio que llega a tus oídos. El principio es sencillo : si sabes lo que viene a continuación, puedes compensar cualquier retardo en la cadena. Pero al jugar a un juego, las entradas de control son impredecibles, por lo que no es posible retardar la señal para resolver el problema. Por eso es vital reducir la latencia de los auriculares inalámbricos para mantener la inmersión en el juego.

En EPOS, hemos dedicado mucho tiempo de Investigación y Desarrollo a reducir la latencia del audio en nuestros sistemas inalámbricos. La labor comienza con la selección de los conjuntos de chips/componentes y códecs de audio más adecuados. (Un códec es el programa informático que codifica el audio listo para su transmisión y lo descodifica en el otro extremo.)

Cabe la posibilidad de que haya que hacer concesiones en el ámbito de la ingeniería. Por ejemplo, los códecs de alta eficiencia que codifican, transmiten y descodifican con rapidez pueden requerir mucha compresión con pérdida, lo que reducirá la calidad del audio a niveles inaceptablemente bajos. También puede haber un códec de alta eficiencia que transmita una calidad de audio mucho mayor, pero que requiera un conjunto de chips más potente que es más caro y consume más energía, lo que puede reducir enormemente la duración de la batería de los auriculares. Seamos realistas: si fuera un problema sencillo de resolver, todos los auriculares tendrían baja latencia, una batería de larga duración y audio de alta fidelidad, pero no es así.

Los auriculares inalámbricos EPOS GSP 370 son un gran ejemplo de sonido inalámbrico de baja latencia para juegos: la latencia que introducen en la cadena de audio es casi imperceptible. Queríamos diseñar unos auriculares inalámbricos que se parecieran lo máximo posible en rendimiento a unos con cable, manteniendo una autonomía de batería excepcionalmente larga de hasta 100 horas de uso continuo. Nos propusimos el reto de diseño y logramos el equilibrio adecuado para el jugador que simplemente quiere “cortar el cable”.

Nuestro compromiso con la mejora continua se ve potenciado por nuestra decisión de equipar nuestros auriculares inalámbricos y adaptadores con firmware reprogramable. Esto permite a nuestro equipo transmitir los beneficios de nuestro I+D a los consumidores actuales y futuros.

Construir productos que suenen genial nunca es fácil; y lograr la excelencia en el audio de juego, y eso incluye centrarse en la latencia, es aún más difícil. En EPOS, entendemos lo que los jugadores necesitan y contamos con las habilidades de ingeniería necesarias para cumplir estos requisitos sin concesiones.

Nuestros auriculares inalámbricos para juegos GTW 270 Hybrid ofrecen un gran ejemplo de ingenio. Pueden funcionar mediante Bluetooth para las funciones de audio no interactivas, como escuchar podcasts o hacer llamadas telefónicas, pero también se pueden emparejar con un pequeño adaptador USB-C que se conecta a un teléfono Android o a la consola portátil Nintendo Switch para disfrutar de un sonido de baja latencia para juegos mientras te desplazas. Aunque no pueden alcanzar los niveles mínimos de latencia de los que disfrutan los auriculares de la serie 370 de tamaño estándar, mediante el uso de un códec especializado de gran eficiencia energética denominado aptX™ Low Latency, EPOS puede ofrecer una baja latencia líder en la categoría de auriculares intraurales a la vez que mantiene la compatibilidad total con Bluetooth.