Comer, dormir, probar, repetir

Si trabajas en EPOS, lo mejor es que te acostumbres a las pruebas. Probamos todo... Una y otra vez, hasta que estamos satisfechos de que un producto se diseñe y fabrique conforme a los estándares más altos posibles.

La excelencia en el diseño y la ingeniería desempeña un papel fácilmente identificable en la calidad y en el rendimiento de los productos finales que enviamos. Sin las tecnologías adecuadas, un diseño excepcional y la implementación de más de 100 años de experiencia en investigación y desarrollo de audio, los productos EPOS no ofrecerían este rendimiento tan superior.

Pero existe otro elemento esencial que exaltala calidad del sonido de EPOS: el compromiso de hacer pruebas en todas las etapas de la evolución de un producto. No cabe duda de que sometemos nuestros prototipos a pruebas rigurosas y continuamos haciéndolo después de cada desarrollo. Este proceso iterativo impulsa una mejora constante en todos los aspectos del producto, tanto en términos de calidad de sonido como de solidez física.

¿Para qué hacemos las pruebas? Durante el desarrollo, nos aseguramos de que los productos funcionan correctamente en todos los climas a los que puedan enviarse, realizando pruebas en entornos con diferentes temperaturas, humedad, polvo, etc. Incluso probamos con antelación los métodos de embalaje y transporte entre Asia, Europa y América del Norte para garantizar que las unidades lleguen a los minoristas en las mismas condiciones en que salieron de fábrica.

Además de seleccionar materiales de alta calidad adecuados para la fabricación del producto, también realizamos pruebas para detectar problemas específicos que puedan surgir por causa de su uso típico. Por ejemplo, los auriculares entrarán en contacto con productos cosméticos para el cuidado de la piel y el cabello, por lo que realizamos pruebas con una variedad de compuestos y mezclas químicas y comunes para asegurarnos de que nada dañe el acabado de la superficie.






Como cabría esperar, realizamos pruebas de tensión en los productos para garantizar que pueden utilizarse a diario en un entorno típico. Queremos asegurarnos de que los componentes no fallen y de que la estructura del producto sea fuerte y adecuada para su función, incluso cuando la dañamos intencionadamente. Sin embargo, es posible que no sepas que probamos cada una de las variantes de nuestros productos hasta el punto de rotura, para asegurarnos de que los fragmentos no causen, por ejemplo, daños en los ojos, ni presenten bordes afilados que pudieran provocar lesiones por cortes.

Cuando un producto está preparado para fabricarlo, el sistema de pruebas pasa a una fase de control de calidad, aunque no tan sencilla como una comprobación de la calidad de la construcción posterior a la fabricación. Tenemos que garantizar de que los altavoces de cada auricular, tanto el izquierdo como el derecho se ajusten con tolerancias estrechas, ya que esto tiene un gran efecto en la experiencia general auditiva. Debemos comprobar, unidad por unidad, de que todos los tornillos, el pegamento y la soldadura no hayan comprometido el rendimiento del altavoz.

Nuestras pruebas de audio se llevan a cabo con control de calidad tanto humano como mecánico en todas las fases de nuestra producción. Un audio de calidad está estrechamente relacionado con la calidad de su producción. No es como duplicar un software o imprimir un periódico. La unidad del altavoz de un auricular consta de suspensiones, imanes, bobinas de voz, diafragmas y mucho más. En todos estos componentes existe una tolerancia natural, por ello, probamos cada auricular que sale de la línea de fabricación para garantizar que los altavoces cumplen nuestras expectativas en todo el espectro audible (20-20k Hz). Realizamos pruebas con máquinas como los simuladores de cabeza y torso (HATS, Head and Torso Simulator) y un “acoplador plano”, una herramienta que comprueba la calidad del sonido tanto de los altavoces como de los micrófonos, para asegurarnos de obtener una respuesta de frecuencias lo más cercana posible a nuestro objetivo.

También contamos con personal que tiene lo que llamamos “oídos de oro”: personas con un talento específico para escuchar atentamente y percibir las diferencias en el audio. Esta ruta de pruebas cualitativas garantiza que no solo confiamos en las lecturas de los números que nos ofrecen las máquinas para garantizar que nuestros consumidores obtienen el producto final que hemos diseñado para ellos.

EPOS tiene una larga historia de excelencia en ingeniería de audio. Cuanto más alto sea el precio de unos auriculares, más valor se le podrá asignar. Los componentes de alta calidad que marcan la diferencia como las baterías, los chipsets, el altavoz en sí, cuestan dinero, y tampoco se puede subestimar la complejidad del desarrollo, que también aumenta a medida que se agrega este valor, y la cantidad de pruebas e iteraciones requeridas para alcanzar nuestros umbrales de calidad.

Esta es solo una de las razones por las que tenemos un límite de calidad de referencia, por debajo de la cual no nos arriesgamos. No se puede comprometer la durabilidad ni la comodidad, ni tampoco rebajar demasiado la calidad del altavoz y del micrófono, y seguir teniendo un producto digno de la marca EPOS.